Cuando un diente presenta una caries profunda o una infección, la endodoncia suele ser la última oportunidad para salvarlo, y nada supera a tu propio diente natural. Con magnificación, medición electrónica y sistemas de preparación modernos, el tratamiento es preciso, cómodo y suele completarse en una o dos visitas.
Paso 1
Diagnóstico y anestesia
La imagen digital muestra la anatomía de la raíz. Una anestesia profunda hace que el tratamiento sea totalmente indoloro; la mayoría de los pacientes se sorprenden de lo tranquilo que resulta.
Paso 2
Limpieza de los conductos
Bajo magnificación se elimina el tejido infectado y los finos conductos radiculares se limpian y desinfectan con instrumental rotatorio moderno.
Paso 3
Sellado del diente
Los conductos se sellan de forma hermética y el diente se reconstruye con un núcleo estable, que normalmente se protege después con una corona cerámica.
Pide una consulta: valoramos tu caso con honestidad y te decimos qué técnica es la adecuada para ti.
Pedir cita